Poco importa que Aldosivi de Mar del Plata, el rival de turno, sea de lo peor de la Superliga, casi descendido. Y que de visitante, condición en la que pisa este viernes el Cementerio de los Elefantes, hace 11 fechas que no le gana a nadie, con nueve derrotas y apenas dos empates. Hace tiempo que las historias de Colón dependen de Colón, un equipo que es capaz de dar muestras de personalidad, garra y entrega para darle vuelta un partido a Estudiantes; pero que a los pocos días se arrastra en el Amalfitani de Liniers para perder mal con Vélez. Así termina Colón, muy complicado a futuro en la Superliga y con la incertidumbre total del tema entrenador.


































