Hubo cinco cambios entre Racing y Aldosivi y tres entre Aldosivi y Municipal, que debieron ser cuatro si no se lesionaba Morelo (iba a ser titular en Lima). Los cinco lesionados (Vigo, Esparza, Fritzler, Heredia y Morelo) precipitaron decisiones que quizás no estaban en la mente de Lavallén. Por si todo esto fuera poco, se encontró con un desnivel de rendimiento muy grande entre el partido con Racing (que vio en el palco) y el cotejo con Aldosivi (que dirigió desde el banco). Las pruebas salieron bastante mal y hubo que reorganizar el equipo con lo que quedaba (de jugadores y de tiempo). La noche limeña trajo alegría y tranquilidad, aunque sea momentánea.


































