De Unión, Echaniz se fue a jugar al Saint Polten de Austria. Se fueron él y Madelón, titulares indiscutidos en aquél Unión del ascenso y de una muy buena campaña en Primera hasta la fecha 27 (la del triunfo en la Bombonera con el gol de Llane). En ese momento, la venta de ambos hizo que el equipo bajara su rendimiento (perdió cinco partidos seguidos hasta que empató con Central y con River en las dos fechas finales). El “Potro” jugó en Europa y regresó de inmediato. Colón venía de una temporada mala y otra en la que pierde en el reducido con los salteños de Gimnasia y Tiro. De la mano de Hugo García se formó un equipo interesante, con el aporte de una legión de paraguayos, la continuidad de Adolfino Cañete, la irrupción de Chupete Marini en todo su esplendor y otros jugadores de experiencia en la categoría como Capocetti, Pichón Juárez y Cincunegui. Y ahí llegó el Potro, tres años después de aquella final.
































