El Kily no lo tiene a Paz para el domingo y no deja de ser una baja sensible. En silencio, sin estridencias, Nicolás Paz se ha convertido en un jugador sólido y confiable. Nunca ha desentonado. Y en el torneo pasado, cuando el técnico lo sacó, empezó la debacle defensiva del equipo. O cuánto menos, el bajón en un rendimiento que hasta el partido con Boca (victoria en el 15 de Abril), venía siendo estable y bueno en el aspecto defensivo.


































