No hay caso. Viene de mal en peor Unión con el tema de los arbitrajes, para colmo en un tramo que ahora sí es decisivo, porque falta poco y están todos apretados. Un punto vale oro en serio; ni hablar si te sacan dos. Debió ganarle tranquilo Unión a Central Córdoba, porque estando 2-1 arriba, mientras Campisi miraba sin sobresaltos, los delanteros de recambio (Dómina, Morales) se cansaban de despilfarrar contragolpes para cerrar la cuenta en Santa Fe.



































