Hay una frase de Federico Vera que es reveladora. "Es imposible que nos hayamos olvidado de jugar al fútbol, pero evidentemente algo pasaba y era todo anímico. Sebastián Méndez trabajó mucho en ese aspecto y nos devolvió una confianza que habíamos perdido", dijo, palabras más, palabras menos. Y algo de eso hay. O mucho, si prefieren. En otro momento, la circunstancia de ir perdiendo de visitante -como le pasó el lunes en Rosario- era suficiente para que el equipo se desmorone. Y ayudó también el factor suerte por los dos tiros en el palo; más lo que pasó en la jugada en la que el VAR le dio la razón a la decisión que, en el mismo momento, tomó el asistente 2 con relación al offside de Sordo en el gol anulado a Brian Aguirre, que hubiese significado el 2 a 0 para Newell's.
































