Pasó Argentinos Juniors, a Madelón le quedó una imagen descolorida del equipo en el primer tiempo (la denominó “pasiva”) y se encontró con una respuesta diferente (más “rebeldía”) en el segundo tiempo, para intentar un cambio que se dio en el trámite, pero no en el resultado. Unión perdió. Para algunos (caso Martínez), estuvo bien. Para otros (caso Solari) estuvo mal. La realidad es que se jugó el primero de los partidos de este periplo de visitante en el que Unión ya dejó dos puntos en el camino y ahora tendrá que jugar contra un Instituto que será un duro rival en su estadio de Alta Córdoba, más allá de que todavía no pudo conseguir una victoria como local. Después llegará el único partido como local (Huracán) y posteriormente otra vez dos salidas seguidas (Racing y Gimnasia y Esgrima La Plata), con el encuentro de Copa Argentina ante River como otro escollo a afrontar. Será una segunda quincena de agosto y primera semana de setiembre complicada y compleja para un Unión que está en una posición incómoda en la tabla anual por todo lo que se dejó escapar en la primera mitad de año.


































