La histórica bajante que reina en la Cuenca del Paraná se evidencia cada vez más en la laguna Setúbal. La aparición de nuevos bancos de arena, en cercanías a los pilotes, puso en alerta a quienes utilizan el espacio para practicar deportes náuticos o bien para realizar actividades recreativas, ya que vararse de forma abrupta puede ocasionar accidentes, tanto para las personas como para las embarcaciones.


































