Mendoza y Lamadrid es la esquina que divide "dos ciudades diferentes". La de calles prolijas con pavimento, por un lado, de la de calles intransitables que rompen vehículos y obligan a señoras y señores con bastones a alargar camino y cruzar por un lugar un poco más seguro, por otro. La de cuadras con desagües pluviales que funcionan, de cuadras con zanjas que rebasan de aguas servidas todo el año. De sectores por donde pasa el camión de la basura e ingresan ambulancias, de otros donde la basura se acumula en la esquina y el ingreso de un servicio de emergencia es una utopía.



































