Por otro lado, más allá de la presencia en el barrio de instituciones como el club, de las escuelas de nivel inicial, primario, medio y EEMPA, o de la Biblioteca Popular Santafesina para Ciegos, se planteó la ausencia total de propuestas culturales y la necesidad de más propuestas deportivas. En relación a lo primero, una vecina relató el antecedente del CAF, que con un taller de percusión logró una amplia convocatoria de jóvenes, y un grupo de madres sugirió la idea de que debería instalarse un anexo del Liceo Municipal en El Pozo. En cuanto a lo segundo, existe un grupo de "mamis vóley" autoconvocado y autogestionado. También se hizo mención a algunos espacios en el barrio que podrían destinarse a actividades de este tipo, como ser el playón que está detrás de la parroquia, a la necesidad de un SUM barrial y se recordó que en el marco del programa municipal "Presupuesto Participativo" se había decidido realizar un polideportivo al cual incluso se destinó una partida presupuestaria que nunca se ejecutó. La mayoría de los vecinos considera que la existencia de actividades culturales y deportivas no sólo mejoraría la calidad de vida del barrio, sino que sería un insumo fundamental para la lucha contra las adicciones en los jóvenes y una forma integral de abordar la cuestión de la inseguridad.