La región se encuentra bajo la influencia de un proceso de ciclogénesis, lo que técnicamente implica la formación y profundización de un centro de baja presión. Este sistema, que se desplaza desde el Litoral hacia el Uruguay, dará lugar a un ciclón extratropical. A diferencia de las tormentas estivales comunes, este fenómeno se caracteriza por su persistencia y la intensidad de sus vientos.

































