En la estación meteorológica de Sauce Viejo —dependiente del Servicio Meteorológico Nacional— se prepara cada hora un tablero de datos que luego se convierte en pronóstico, alerta o información clave para la aviación y la comunidad. Este es el relato de “la cocina” donde aire, nubosidad, viento y lluvia se mezclan para generar certezas en medio de lo cambiante.

































