Islam significa paz, “pero si preguntás a un argentino promedio tiene una imagen opuesta y una asociación contradictoria”, dice Gill. Sin embargo, para el teólogo, en el país “no hay islamofobia”: “La mayoría de los argentinos no odian a los musulmanes ni tienen una postura de hostilidad hacia el islam”, asegura. “Sin embargo -aclara-, sí existen muchos prejuicios, malentendidos e ignorancia hacia el Islam; por eso, una parte de mi trabajo es visitar los diferentes lugares, romper los muros y abrir un poco las puertas del dialogo”. En ese marco, forma parte de la Mesa Interreligiosa de Santa Fe y este viernes se reunió con el Arzobispo, con el presidente de la DAIA, con autoridades de la UNL, porque, según considera, en el ámbito académico, político, los medios, a nivel internacional “falta compromiso sincero hacia la paz, la justicia, y el Islam y las demás religiones pueden brindar muchas herramientas para resolver los conflictos, porque transmiten perlas de sabiduría e inspiración para resolver los conflictos y fortalecer la amistad”. “Es un esfuerzo, pero vemos respuesta muy positiva por parte de las instituciones”, aclara.