“Desde el equipo sostenemos que las infancias son el presente y que, como tales, tenemos la responsabilidad de cuidarlas y brindarles un espacio para su mejor desarrollo. Hoy, como en la sociedad toda, también advertimos un crecimiento de las violencias, y no podemos mirar para el costado. Por este motivo, promovemos la internalización de saberes que propicien convivencias pacíficas y la adquisición de habilidades sociales tempranas. Lo logramos a través de la generación de situaciones de juego en las que niñas, niños y adolescentes puedan intervenir, decidir y comunicarse desde la pluralidad y la democracia, y a través de un aprendizaje colaborativo y experiencial. Son interpelados a involucrarse en las actividades ofrecidas, acompañados por un facilitador capacitado que guía los trayectos”, comentó Simoniello.