Las diferencias entre ASOEM y FESTRAM se remontan a la negociación paritaria del año 2018. Al año siguiente, la entidad de segundo grado volvió a ignorar los reclamos del sindicato de base; ocasionando la pérdida de 30 días en la aplicación de la cláusula gatillo. En ese contexto, la Comisión Directiva y el Cuerpo de Delegados resolvieron no enviar $2.936.062,04 -correspondientes al período julio-octubre de 2019- como definición política que dejaba manifiesta la disconformidad con la gestión sindical desarrollada por FESTRAM: pérdida de la cláusula gatillo, acuerdos salariales a la baja y la utilización del poder de los trabajadores en la política partidaria; entre otros aspectos relevantes. Las disidencias en la estrategia de negociación continuaron en 2020 y motivaron la irrevocable renuncia de Juan R. Medina, Orlando Giménez, Pablo Casale y María Luisa Villanueva a sus cargos en la FESTRAM.