Luego de que los organismos de seguridad y de control y la justicia "apagaran los parlantes" de las al menos tres fiestas clandestinas que se hicieron durante la última semana en el área metropolitana santafesina llegó la hora de la investigación de cada uno de los participantes, que ahora deberán "bailar" al ritmo del Código Penal, para determinar el grado de responsabilidad de cada una y uno. Por lo que "el trago" les puede caer mal y caro, ya que tendrá impacto en sus billeteras.

































