El agua no sabe dónde termina una ciudad y empieza otra. No conoce límites municipales, departamentos ni jurisdicciones políticas. Si una localidad limpia un canal y la de al lado no lo hace, el agua seguirá su curso de todos modos. Esa es una de las principales preocupaciones que atraviesan al Área Metropolitana de Santa Fe ante el escenario que plantea El Niño.






































