De la redacción de El Litoral
area@ellitoral.com
El trabajo en toda la necrópolis fue declarado “insalubre”. Ahora se dispondrán medidas de protección a la salud y el bienestar físico y psíquico de todo el personal que allí trabaja.

De la redacción de El Litoral
area@ellitoral.com
Entre 70 y 80 son los empleados que trabajan en el cementerio municipal. A diario se exponen a situaciones de insalubridad por la naturaleza de su trabajo, en una necrópolis que aún sigue su derrotero de abandono. Ahora, el Concejo aprobó por unanimidad una ordenanza que establece taxativamente normas que garantizan la seguridad y salubridad para el personal de ese lugar tan caro para muchos santafesinos.
En concreto, se sancionó una ordenanza modificatoria de varios artículos de la ordenanza N° 12.223, en su sección 3, que versa sobre el personal del cementerio. Se declaró “actividad insalubre” la realizada en el ámbito de la necrópolis, “con el objetivo de preservar la salud del personal que allí desempeña sus tareas laborales”.
Se dispuso un control médico físico y psíquico periódico para el personal, con el objeto de “detectar, estimar y controlar los riesgos físicos, químicos y biológicos existentes en el trabajo”; efectivizar el control médico teniendo en cuenta las tareas, sexo y situación biológica; brindar contención y especial atención a los problemas psicológicos originados por el medio laboral, y realizar estudios de focos de enfermedades transmisibles, etc.
Finalmente, se estableció taxativamente que al personal que realice tareas laborales en la necrópolis se le entregarán botas, guantes de caña larga y delantales; mamelucos impermeables; trajes protectores de calor; botiquín de emergencia con antisépticos de alto poder bacteriano; máscaras purificadoras de aire; instalaciones adecuadas para la higiene personal de los trabajadores, entre otras medidas.
Por qué restitución
En noviembre pasado, el Concejo sancionó esa ordenanza referida (la N° 12.223) creando el Régimen Jurídico del Cementerio Municipal y Poder de Policía Mortuoria. Éste derogaba un plexo de 12 normas preexistentes “y cualquier otra disposición que se opusiera a lo normado o a los principios y fines de esa ordenanza” sancionada.
Una de las normas derogadas fue la N° 7.848 (del año 1980), que regulaba el estatuto de empleados de los hornos crematorios. Esa ordenanza declaraba al crematorio de cadáveres como “lugar insalubre”, y fijaba normas estrictas de salubridad para el personal de esa área. Pero, derogada, quedó sin efecto.
En aquel entonces, la discusión pasaba por el supuesto de que esta derogación habilitaba al intendente José Corral a una “privatización” de los hornos crematorios, que son un servicio municipal. Se debatió en el Concejo con ásperos cruces de discursos entre oficialismo y oposición.
Al momento de la sanción del nuevo marco normativo para el cementerio, y con esa controvertida derogación, la oposición —que hoy es mayoría circunstancial— votó en contra. Se aprobó sólo con los votos del interbloque frentista, hoy minoría.
Ahora, con la norma sancionada ayer, se restituyeron esos derechos laborales garantizando la salubridad y seguridad de los trabajadores no sólo de los hornos crematorios: se generalizó a todos los empleados del Cementerio.
Consenso
“Era importante restituir estos derechos laborales que tenían los trabajadores de la necrópolis, y que habían sido derogados. Con el consenso (el apoyo del interbloque frentista), se aprobó por unanimidad”, declaró a El Litoral Ignacio Martínez Kerz (Interbloque PJ), impulsor del proyecto.
“De las charlas con gente del gremio Asoem, comprendíamos que la problemática era más amplia, y no se circunscribía sólo a quienes trabajan en los crematorios (hoy hay dos hornos). Así, se logró ampliar estas garantías de trabajo a todos los empleados del cementerio. Y dejamos la puerta abierta para que, a medida que se vayan sumando nuevas técnicas de protección, éstas se puedan ir incorporando”, cerró el edil.




