“La idea nace cuando asumimos la responsabilidad en el hospital de ser representantes de la comunidad y, así fue que nos contaron algunas personas que habían vivido varios episodios en canchas de fútbol y que habían terminado muertos por no saber cómo hacer una resucitación cardiopulmonar. Por intermedio de Fabián Soda conocimos al instructor que se había matriculado y así surgió la idea de poder dar a la persona que vive un episodio, que tenga una posibilidad más de vida. Además, como personas vinculadas a la actividad solidaria vimos la posibilidad de poder actuar, con todo lo que ello significa, porque hay que vencer el prejuicio sobre el ‘no me meto’, pero apostamos al espíritu solidario y de allí que impulsamos estas capacitaciones”, quien describe la corta historia es Fabián Contreras, representante de la comunidad del Hospital Sayago.
































