Durante las intensas lluvias de noviembre en la ciudad de Santa Fe, los vecinos de barrio Mariano Comas y los ciclistas que utilizan la bicisenda paralela a Pedro Vittori, a la altura de la intersección con Luciano Molinas, detectaron la aparición de un hundimiento que, con el correr de los días, no solo se fue ampliando sino que llegó a “tragarse” luminarias y cartelería lindante.

































