En el año 2003, Santa Fe atravesó una de las peores inundaciones de su historia. El agua cubrió un tercio de la ciudad y el saldo de aquella tragedia todavía impacta y entristece a sus habitantes. Por aquéllos días grises, el sufrimiento se percibía en el rostro de los padres, madres, niños y ancianos que debieron soportar la invasión del agua en sus hogares, echando a perder todo el esfuerzo de una vida.





































