Con orígenes en tiempos coloniales, lo que hoy se conoce como Plaza España tuvo distintas nomenclaturas en el transcurso del tiempo en la ciudad de Santa Fe. A mediados de siglo XIX, recibió el primer mote: “de la Carretas”, por su funcionamiento como una especie de “estacionamiento” para los vehículos de la época que allí aparcaban. Luego, el lugar fue bautizado como “El Progreso” en alusión al crecimiento de la urbe. Pasaron 10 años, y se hizo una reducción del espacio, quedando en una manzana delimitada por las calles San Luis, Gobernador Crespo, Rivadavia e Hipólito Yrigoyen.
































