En un año con dificultades diversas desde lo económico, social y sanitario, el ambiente también recibió el "chicotazo", tanto por las condiciones del tiempo adversas de origen natural como por las malas actitudes de las personas, sobre todo por las quemas intencionales que afectan notablemente a los ecosistemas acuáticos. Por este cúmulo de adversidades, la protección a las áreas naturales es imprescindible. Sin embargo, los palos en la rueda por la inacción y falta de decisiones prontas de la política hacen que el cuidado de estos territorios sea una utopía.



































