En 1993 Clint Eastwood filmó “Un mundo perfecto”, donde Kevin Costner interpreta a un ladrón fugitivo que secuestra al pequeño Philip para poder huir. Entre ambos se desarrolla una amistad, mientras un implacable policía les sigue los pasos. Sin los contornos dichosos, propios de una historia hollywoodense, y con el sufrimiento como rasgo sobresaliente, el joven Cruz Aníbal Marzó vivió una aventura parecida a la de Phillip en Sauce Viejo, en la primavera de 1929. Este hijo de un humilde pescador fue secuestrado a fines de octubre de ese año por Patricio Muñoz y obligado a vagar junto a él durante casi un mes por la región, en un raid de robos a ranchos, viajes en canoa por la zona de las islas, duras jornadas de trabajo en las quintas y condiciones calamitosas.




































