En cuanto a las enfermedades de tipo emocionales o trastornos de tipo psicológico de los que se habla mucho, me parece que hay una suerte de exageración. Hay que pensar, y no es un dato menor, que los niños son personas, no aparatos ni marcianos que vienen de otro mundo; por lo cual les suceden las mismas cosas que al resto de la humanidad. Sí hay que tener en cuenta que por el solo hecho de ser niños y niñas, y así lo dicen los tratados de Derechos Humanos, merecen una protección especial por parte del mundo adulto teniendo en cuenta que les pasa lo mismo que al resto de las personas: se cansan, están tristes, extrañan, a veces están fastidiosos. Todo esto si están en un contexto familiar sano, que está padeciendo la pandemia pero no más que la pandemia. Pero no hablaría de la depresión que si es una enfermedad. La tristeza, el extrañamiento no son una enfermedad. Tener ciertos temores a algunas cosas más que a otras en algún momento no es una enfermedad. La depresión si lo es y no hay ningún estudio serio en la Argentina y en el mundo que indiquen que hay mayor depresión (infantil).