En 2014, la vida de la familia Palacio dio un giro de 180 grados. Al segundo de los hijos de María José Robles y Martín Palacio Peralta, Máximo, de 2 años y medio en aquel entonces, le diagnosticaron autismo. "Empezó a perder el lenguaje. A las dos palabras que tenía, que eran nena y agua, ya no las decía más. Nos dimos cuenta de que pasaron unas semanas y no respondía. Esa fue nuestra primera alerta, característica del autismo. Empecé a llevarlo a la pediatra para preguntarle qué había pasado. Y me dijo que no era nada, que todo era producto del nacimiento de su hermana (Martina, 2 años más chica. También está Aixa, de 18, que estudia Terapia Ocupacional), algo que estaba dentro de las posibilidades", comenzó el relato con Multimedios El Litoral María José Robles.

































