En el contexto de la emergencia sanitaria, organizar el sistema escolar para las primeras infancias fue un enorme desafío. Esa complejidad llevó a la construcción de protocolos y de un trabajo en equipo para comunicar a las familias las características de las nuevas formas de funcionamiento. Desde mediados 2020 el equipo interdisciplinario y las directoras zonales se abocaron a la construcción de una nueva organización basada en los nuevos parámetros para el cuidado de la salud con las consecuentes modificaciones de asistencia, horarios, procesos de adaptación de niñas y niños, modalidades de trabajo y propuestas pedagógicas.