El comportamiento del río Salado vuelve a estar bajo observación en el área metropolitana de Santa Fe y Santo Tomé, aunque por el momento los especialistas no prevén crecidas significativas en el corto plazo. De acuerdo con técnicos del Instituto Nacional del Agua (INA), el sistema se mantiene en una condición hídrica cercana a lo normal y la evolución dependerá principalmente de las lluvias que se registren en la región durante las próximas semanas.



































