Al ingresar al Hall del Palacio Municipal, sobre la derecha, se ve una foto en tamaño grande. Muestra a un hombre en un tradicional café de la ciudad, mirando a la calle, a un punto ciego, absorto en un pensamiento que pareciera estar torturándolo. Sobre la mesa, un liso a medio terminar. Acompañan la escena una mesita y una silla típica de bar, color cedro. Más allá, a la izquierda, botellas antiquísimas, vasos y jarras, fotos, recortes de periódicos, de publicidades; incluso una curiosa libreta de anotaciones de Fernet Branca. A los cuatro costados, el montaje con paneles explicativos.



































