No obstante, los hallazgos de este estudio sugieren que esas defensas "contribuyeron a que la gravedad de la enfermedad sea muy baja" (la letalidad fue de tan solo 0.15%, en comparación al 1.5% que se registraba previo a la ola en Santa Fe). "Para variantes que evaden la respuesta inmune, como Omicron, el riesgo de infectarse y la severidad de los síntomas dependen en gran medida del nivel de defensas", aseguran. Por esto, "se recomienda mantener las defensas altas mediante la aplicación de dosis vacunales adicionales, en especial en situaciones de alerta por incremento del número de casos", finalizaron.