Santa Fe recobró una joya arquitectónica y patrimonial: la Casa de la Cultura volvió a brillar en el señorial paseo bulevar de la capital provincial. Nunca pasó desapercibida. Si sumida en el abandono, como estuvo condenada durante más de dos décadas, llamaba la atención; ahora, con su semblante lo más parecido posible a como lucía cuando se inauguró, hace 109 años, resulta imponente.



































