La fiebre por el Mundial de Fútbol Qatar 2022 despertó en los más jóvenes una, tal vez, olvidada pasión por los álbumes de figuritas. La penetración de los dispositivos electrónicos, Internet y las redes sociales “coparon” la parada entre la juventud y hasta hace unos meses parecía haber relegado la colección de “figus”.

































