Mauro también aclaró que, si bien Aguas Santafesinas ya realizó la reparación de la pérdida, no fueron retirados los sobrantes de la obra, que quedaron apilados a un lado – y por fuera – del cercado, “con una altura cercana de un metro, que está ocupando cerca de un radio de tres metros cuadrados que está fuera de la cerca y sobre la vereda, inclusive obstruyendo el cordón cuneta” . “Llueve y algún anciano o chico , o una persona con capacidades motrices limitadas se puede caer en cualquier momento, ya ha pasado acá cerca cuando intervinieron el zanjón mucha gente se cayó porque es una zona muy arcillosa, tenemos vecinos que se han caído, tenemos una vecina acá a la vuelta que se hizo una operación de la cadera porque justamente se cayó, nadie se hace responsable de ese tipo de cosas, y si llega a llover esto se va a hacer un barrial en toda la calle”, enumeró, añadiendo “la polvareda, los trastornos en lo que es el tránsito, a los vecinos, y a los chicos que no pueden jugar”. Además, la montaña de escombros se encuentra a centímetros del desagüe pluvial y esto, en caso de lluvias, podría ocasionar obstrucciones.