Marzo empezó bien para Clelia Gutiérrez de Testoni (Toli para todo el mundo) y Pellegrino Testoni (tercera generación con el mismo nombre y distinguido de su ascendencia con el apodo "Pilito"): después de un año de restringir los contactos estrechos y de aceptar que el afecto también puede ser mediado por la tecnología, recibieron la primera dosis de la vacuna contra el Sars-Cov-2, el temible nombre (tan de ciencia ficción) con que se conoce el nuevo coronavirus.





































