"Este modelo santafesino es interesante porque comienza con la investigación, se le agrega el LIF produciendo el aceite, y se suma la necesidad de la sustitución de las importaciones de cannabis, gracias a una materia prima local con trazabilidad, desarrollo e investigación", dijo Giménez. "Y ver hoy todo esto, que es tangible, escuchar a los equipos técnicos que lo lograron, me pone muy contento, porque se trata de un potencial para la industria farmacológica pero también a campo, al trabajar todos los eslabones de la cadena, desde la genética hasta el producto final, incorporando al sector científico y al sector privado santafesino en una sinergia muy interesante, con un gran modelo de desarrollo e identidad santafesina".