Mis pies pequeños apuran el paso. Aprieto fuerte la mano de mi madre. Siento el golpeteo de los tablones del Puente Colgante y veo, entre sus rendijas, bailar en pequeñas olas de plata la danza del río que corre presuroso, con ansias de llegar no sé adónde. Yo sí sé, con mi corta edad, dónde quiero estar.




































