Poggi planteará un recorrido que permitirá utilizar el arte como generador de pensamiento crítico, tanto en el aula, independientemente de la materia, como en cualquier espacio disciplinar. La imagen funciona como operadora de conversión. Es por ello que es clave poner en relieve el papel del artista y el docente como operador de imágenes, es decir, como individuo que, mediante la imagen, es capaz de dialéctizar discursos. La imbricación entre arte y educación implica entender los proyectos sociales como proyectos artísticos, y viceversa. “Lo importante, dentro de un contexto de producción social y cultural, es que los docentes sean mediadores críticos.”