George Hendrik Breitner, nacido el 12 de septiembre de 1857 en Róterdam, hace 167 años, fue uno de los mejores exponentes del realismo y el impresionismo en los Países Bajos, dotado de un particular talento para trasladar a sus cuadros la vida cotidiana de las ciudades europeas, especialmente Ámsterdam. Su obsesión era retratar la realidad tal como la veía, lo cual lo llevó a experimentar también con la fotografía, que entendió y utilizó como una herramienta complementaria a la pintura.


































