El 26 de agosto de 1945, en la ciudad de Buenos Aires, se apagó la vida de Pío Collivadino. Hacía apenas seis días que había cumplido 76 años. ¿Por qué lo recordamos 80 años después? Es que, a comienzos del siglo XX, observó la entonces cambiante capital argentina desde un punto de vista inédito.




































