“Rescatamos la dignidad del oficio, el respeto por las leyes armónicas y el concepto impresionista de la luz y la atmósfera. El color como mayor atributo de la luz. Reivindicar la luz y el color en el contexto de la revolución impresionista, actualizando su forma y contenido, enriquecido por las sucesivas aportaciones hechas por la figuración y el realismo en lo que va del siglo. Obras fuertemente intelectualizadas, a la vez que profundamente sentidas, que no quieren perder el sentido de la grandeza a favor de pequeños apetitos de éxito circunstancial”.



































