La temperatura en el interior de la colmena debe permanecer en el entorno de 35° pero, en algunas regiones del país, las altas temperaturas en conjunto con la elevada sensación térmica y la sequía llegan a producir lo que se denomina derretimiento de colmena, un suceso que puede causar la mortandad de abejas. En este sentido, especialistas del INTA Proapi presentaron una serie de recomendaciones para reducir su impacto.
































