No es fácil entrevistar a los funcionarios del área de la Secretaría de Bioeconomía de la Nación. Paradójicamente, el Ministerio de Economía del cual dependen les impone un ‘cepo’ para hacer declaraciones, algo difícil de comprender en un gobierno que hace un culto de la libertad. En su gran mayoría se excusan de hablar con la prensa; pese a lo cual la vicepresidenta de INTA tuvo la deferencia de acceder al pedido y contestar un par de preguntas.



































