“¡Oh, plaza Constituyentes...! Así la llamábamos y llamaremos siempre. ¡Cuántos recuerdos de nuestra época juvenil! ¡Qué indescriptible encanto tenía para la juventud de entonces! (...) La recuerdo desde mi más tierna infancia (1923), cuando aún tenía un alambrado perimetral que la circundaba y defendía de los animales sueltos que merodeaban por los baldíos vecinos (...)” . Texto escrito hace varios años por Eduardo Bernardi, un vecino del barrio que lo acercó a El Litoral en el año 2006.


































