Amadeo Raúl Carrizo manifestó su deseo de volver a Rufino durante toda su vida y este martes finalmente se concretó. Por un arco renovado, que a partir de ahora llevará su nombre, sus restos y los de su esposa atravesaron el ingreso de su ciudad natal para descansar en el mausoleo que River construyó en el cementerio local, cumpliendo su sueño de “volver a casa”. Acompañaron el sentido homenaje sus hijas, nietos, bisnietos, vecinos, amigos del deporte y la vida, además de autoridades.


































