Por César Miño
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Con una producción que denotó solidez colectiva e individual, entereza e inteligencia, Santa Fe Rugby Club venció al Club Universitario de Santa Fe por 27 a 16, posicionándose de manera inmejorable en la zona Campeonato del Regional del Litoral 2013.
Esta vez no hubo necesidad de “sufrir”, ya que el triunfo se consolidó rápidamente, a partir del primer cuarto de hora del partido; situación que se realza al considerar que comenzó a gestarse desde la adversidad de un inicio favorable a su adversario.
Es que con gran determinación, Universitario salió decidido a imponer condiciones y con una notoria actitud ofensiva, se colocó 8 a 0 al frente del marcador, con absoluta justicia.
Sin embargo, bastó que corriesen algunos minutos para que de manera inequívoca, Santa Fe comenzara a construir una actuación en la que el orden táctico y las decisiones adecuadas se transformaron en argumentos más que valederos para sustentar un triunfo inobjetable, en un contexto bastante equilibrado.
Con buena obtención en el scrum, calificadas obtenciones en el line y una interesante capacidad de recuperación en medio de la intensidad por el control de la pelota, el visitante comenzó a manejar el contenido de acuerdo con sus pretensiones. A lo que sumó su vehemente decisión de llegar al ingoal local, a través de uno de sus métodos predilectos: el mauling; más aún, cuando restando algo menos de diez minutos para el cierre de la etapa inicial, Universitario se vio condenado a jugar el resto del encuentro con un hombre menos, por el doble sin bin aplicado a su octavo Gastón Borlle.
Minutos después llegó el segundo ensayo visitante, engendrado por el mismo método que el primero, lo que permitió cerrar el parcial de 15 a 11 a su favor; que vale destacar pudo ser más amplio, de no mediar un par de impericias en situaciones muy favorables para marcar.
El complemento
Con el local decidido a presentar dura batalla, los momentos iniciales del segundo tiempo reiteraron la imagen dominante del equipo “mejor plantado” en el campo de juego.
Lo que se acrecentó cuando tras una precisa acción, rubricada por Gonzalo Moleón -quien se lució en situaciones clave- , luego de una extensa maniobra impecablemente conducida por los medios De Biaggio y Benet -de irreprochable tarea durante todo el partido-, estiró la ventaja a 22 a 11.
El resto es como que estuvo de más, pese a la entereza del perdedor, que jamás dejó de luchar por cada pelota y que recibió su premio con el ensayo apoyado sobre el epílogo, luego de que su rival se hubiese asegurado el bonus respectivo, por haber sumado dos nuevas conquistas.
A manera de conclusión, vale insistir en la imagen de serena conducción del partido que entregó el vencedor, luego de “acomodarse” rápidamente al desarrollo. Para lograrlo, contó con una magnífica tarea de su pack, que además de la solvencia denotada en las cuestiones básicas del juego específico, dispuso de elementos de calidad, como el line out -con Cabal como estandarte-, que propendieron a una óptima utilización de la pelota.
En cuanto a los backs, además de la acertadísima conducción de los medios, es imprescindible rescatar el cerrojo impuesto en el centro de la cancha -por Adelia y Stamatti- y la adecuada respuesta expresada en situaciones extremas -ya sea ofensivas o defensivas- por los wingers Moleón y Diburzi.

































