No fue una victoria más la conseguida por Capibaras XV este lunes ante Peñarol por 38 a 32.
El triunfo ante Peñarol no solo sumó puntos: confirmó una evolución sostenida en juego, carácter y resultados.

No fue una victoria más la conseguida por Capibaras XV este lunes ante Peñarol por 38 a 32.
Además de los cinco puntos que sumó y que lo posicionan en la tercera posición de la tabla, ganar en Uruguay ratificó varias cosas.
Como primera medida y tomando lo dicho a El Litoral Nicolás Galatro, el concepto de “estamos aprendiendo a viajar”. Los del Litoral tuvieron en la primera fase cuatro partidos de manera consecutiva en condición de visitante.
En esa instancia, solo se ganó en Paraguay. Pero hubo derrotas en Buenos Aires, Chile y Córdoba. Se cortó la mala racha en “casa” y se logró un buen triunfo en Montevideo. Resta Brasil (el domingo que viene) como viaje más largo, con semana atípica para preparar el encuentro y luego Tucumán con, seguramente, mucho ya definido.
En este encuentro ante el “Carbonero” hubo un detalle muy importante: por segunda vez seguida, Galatro y compañía pudieron mandar a la cancha desde el arranque a los mismos ocho forwards.
Este dato no es menor. La mejora, fundamental en el scrum, es notoria, y la solidez en el line se mantiene. Esto hace que la generación, la cantidad, calidad y el volumen de juego crezcan y le den confianza a todo el equipo.
Hay actuaciones individuales entre los backs, que valen la pena destacar. En este partido, “Tatu” Cipriano no marcó ningún try, es verdad. Pero tuvo incidencia directa en dos, además de siempre ser muy peligroso cada vez que toma la pelota.
Otro de Paraná, Franco Rosetta, apoyó tres tríes y ya tiene varios más en el torneo. O sea, es un tipo de temer para los rivales cuando tiene la pelota en mano.
Algo similar pasa con Bautista Estelles. Junta marcas, genera espacios y es apoyo constante de sus compañeros.
La pareja de medios del Jockey de Rosario (una de ellas), formada por Alejo Sugasti y Juan Pablo Baronio, también se viene acomodando y dando pasos positivos en sus rendimientos. Motivo por el cual, el rendimiento de sus compañeros se potencia.
En definitiva, Capibaras está pasando un gran momento. Está tratando de “madurar” rápido, pero sin hacer “locuras”, sino entendiendo qué están jugando y de qué manera pueden sacar provecho.
Meterse en semifinales no era el objetivo a principio de año cuando la flamante franquicia del Litoral comenzaba a escribir su historia en el Súper Rugby Americas. Pero los dos últimos resultados y los buenos rendimientos, invitan a soñar… Y “soñar no cuesta nada” dice el refrán.
Pero a los sueños, o al menos este tipo de sueños, también hay que ayudarlos. Y eso se hace en base al trabajo, la humildad y el sacrificio de un grupo de chicos que viene “haciendo los deberes”, pero que quiere ir por más. Que así sea.




