Que Leo Messi haya batido el record de partidos ganados (23) en Copa América, parece un detalle que pasa desapercibido. Que el Dibu Martínez haya sostenido la valla invicta en 30 de los 41 partidos que lleva defendiendo el arco de la selección, es una locura y también parece algo natural. Que este equipo gane, gane y gane, es otra de las cosas que ya no sorprende. Esta selección hace simple lo que no es simple. No soy de los que anda por la vida apostando, pero supongo que Argentina debe pagar muy poco en ese mercado tan prolífico últimamente de las apuestas. Y hasta el propio Scaloni lo toma con una naturalidad y tranquilidad sorprendente. Desde ya que estos síntomas y estas realidades son muy bienvenidas. Y sirve para fortificar una idea que se viene plasmando desde hace un tiempo, porque no en vano esta selección estuvo 36 partidos invicta y rompió aquél record que se había construido con Alfio Basile de entrenador.


































