Según los datos difundidos por la organización de los eventos, las finales disputadas en Paraguay y Perú generaron un impacto económico conjunto estimado en USD 110 millones. Una cifra que refleja el movimiento turístico, la ocupación hotelera, el consumo en gastronomía, transporte y servicios, y la dinamización general de las economías locales durante los días previos y posteriores a los encuentros decisivos.































