En lo salarial hay aprobación para firmar un vínculo por tres años a cambio de 120 millones de euros, pero el astro plantea distintas cuestiones que están en discusión y todavía impiden el anuncio del pase más trascedente de la historia reciente del fútbol mundial. La Pulga desea, entre otras cosas, libertad para regresar a la ciudad de Barcelona cuando quiera -cumpliendo la rutina de partidos y entrenamientos con PSG-, también reservarse el derecho a rescindir de manera unilateral y carta libre para sumarse al seleccionado argentino en todos los compromisos, sean oficiales o amistosos.