Saltos de ese nivel no se ven por la región desde el Iberoamericano 2016 en Río de Janeiro, cuando se estaba a pocos meses del inicio de los Juegos Olímpicos y justamente Chiaraviglio ganó con esa marca y obtuvo uno de los tantos títulos de su carrera. Tres mese después alcanzó la final de los Juegos con una marca de 5 metros 70 centímetros.































